Cortesía
Escuche mi nombre sobre el andén antes de entrar a los sanitarios pero como es costumbre ignore deliberadamente la voz, siempre tratando de evitar una confrontación.
Abrí la puerta y lo primero que vi fue un hombre de overol azul parado a mitad del pasillo, mirándome fijamente desde mi entrada.
-Buenos días
No preste atención a su cortesía y cruce todo el pasillo hasta llegar al último cajón. Entre y me senté sin ánimos de nada.
Pasaron unos minutos, comencé a sudar en demasía como es costumbre y supe que era momento de salir... camine directo al lavamanos y cruce mirada con el hombre de overol, quien sonriente y con una voz callada dijo:
-Buenos días
Volví la mirada al espejo; el hombre se acerco detrás, me miro usando el espejo y con una voz callada y una sonrisa dijo:
-Buenos días
Me paralice unos segundos y cuando pude reaccionar, camine a la salida sin mirar a otro lado que no fuera la puerta; el hombre camino casi a mi lado y con una voz callada me dijo:
-Buenos días
Cuento corto. 2017

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